Nombre Completo: Marko Gustavo Ciurlizza Rodríguez
Fecha Nacimiento: 22/02/1978
Lugar Origen: Lima
Estatura: 1.70 m
Peso: 71 kg
Trayectoria: Universitario de Deportes, Botafogo
Logros: Campeón Nacional 1998, 1999, 2000, 2003, 2004 y 2006, Torneo Apertura 2001
Club Actual: Alianza Lima
Posicion: 3
Goles: 0
Club Anterior: Alianza Lima
Primera Division: 3 de noviembre de 1996 (Deportivo Municipal 0 Un
Titulos Ganados: Campeón Nacional 1998, 1999, 2000, 2003, 2004 y 2006, Torneo Apertura 2001
Torneos Internos:
Marko Ciurlizza es un ganador por naturaleza. Sus divisiones menores las hizo en Universitario de Deportes, club que lo promovió a su primer equipo en 1996 cuando recién había cumplido 18 años. Desde entonces, su carrera ha sabido sólo de éxitos. Rápidamente se consolidó como titular en la "U" y todos coincidieron en señalarlo como una de las grandes apariciones del fútbol peruano. Con Universitario, logró coronarse tricampeón nacional al obtener consecutivamente los títulos de 1998, 1999 y el 2000.
En el 2001, el "Tigre" llega a Alianza Lima en el año de su Centenario. Con el equipo íntimo logra conseguir el título del Torneo Apertura y a mitad de temporada da al gran salto al fútbol internacional, enrolándose en el Botafogo de Brasil. Marko también es una pieza vital en la Selección Peruana, habiéndose ganado el titularato a partir de esa temporada.
Al año siguiente vuelve de Brasil para incorporarse a Alianza Lima, que acababa de conseguir el Campeonato Nacional 2001. Tras haberse quedado a un paso de hacerse con el título de la temporada 2002, el "Tigre" se propone ahora cumplir una buena campaña con la camiseta íntima en la Copa Libertadores 2004, a la cual clasificó por puntaje acumulado -un paro del futbolistas profesionales provocó la culminación prematura del Clausura y, por tanto, el que no haya un campeón nacional-.
El tigre de las pistas
Como la mayoría de niños de Lima y de las grandes urbes del mundo, Marko Ciurlizza comenzó jugando al fútbol en las calles cercanas a su casa, ubicada en pleno distrito limeño de La Victoria. Desde siempre quiso ser futbolista, y por ello fue matriculado en la academia de fútbol Tito Drago cuando apenas tenía nueve años. Simultáneamente don Gustavo Rodríguez, su abuelo materno y una de las personas que más ha influido en su vida, lo llevaba todos los fines de semana a jugar al barrio de Canto Grande con un grupo de amigos de la familia, en una rutina impostergable. En aquellas pichangas el pequeño Marko ya jugaba como volante, debiendo lidiar contra adversarios mucho más grandes y fuertes que él, como lo eran los amigos del abuelo. Siempre lo hizo con gran éxito, como un preludio a lo que ocurriría una década después en ámbitos mucho menos lúdicos y más multitudinarios.
El primer pase
Su gran talento se hizo manifiesto desde esos días tan tempranos, lo cual permitió que poco después fuese invitado a formar parte del club Regatas Lima. Marko era el líbero insustituible en los equipos de las categorías infantiles del Regatas, destacando nítidamente desde un primer momento. Allí era observado atentamente por un grupo de dirigentes de Universitario de Deportes, uno de los más importantes del Perú, quienes finalmente decidieron llevarlo a la institución cuando tenía quince años. Ciurlizza había cumplido uno de sus sueños: jugar en Universitario, equipo del que es simpatizante desde muy pequeño.
Un muchacho centrado
Sencillo, alegre, responsable y tímido. Estos tal vez son los cuatro calificativos que pueden resumir la personalidad de Marko Gustavo Ciurlizza Rodríguez. El Tigre debe ser uno de los pocos futbolistas profesionales que no se han mareado con la fama, los elogios, el dinero y todo lo que rodea a esta corta carrera cuando comienza a despegar y poco a poco va desprendiéndose del anonimato. Para muestra un botón: el auto y el teléfono celular, dos artículos de primera necesidad para cualquier jugador peruano que firma su primer contrato, no formaron parte de su lista de compras hasta hace muy poco. Primero tenía que cubrir por completo todas las necesidades en la casa de sus padres.
La familia y la personalidad
Marko es el mayor de tres hermanos. Sus padres Marcos y Blanca, junto con su abuelo Gustavo, fueron los primeros en apoyarlo en su determinación de dedicarse profesionalmente al fútbol, pero al mismo tiempo le advirtieron que la vida útil en las canchas dura diez, o a lo máximo quince años. Por eso es que el volante decidió estudiar paralelamente la carrera de Turismo y Hotelería en la universidad, la cual adelanta siempre y cuando el tiempo se lo permite.
Autodefinido como una persona tranquila y más bien de perfil bajo, Marko asegura no tener ningún hobby definido. En sus ratos libres le gusta ver televisión (principalmente programas de fútbol), escuchar música salsa (Gilberto Santa Rosa es su cantante favorito), conversar o jugar al póker con sus amigos, ir al cine o salir a comer pastas. Reconoce que no es un gran bailarín y justamente donde peor le va es en la salsa, a pesar de que es uno de sus ritmos preferidos.
Optimista y positivo por naturaleza, es muy difícil encontrarlo de mal humor y siempre está muy presto con los hombres de prensa y en especial con los hinchas que constantemente lo acosan para pedirle un autógrafo o tomarse una fotografía con él. Y es que tal acoso ha aumentado muchísimo de un tiempo a esta parte, en su calidad de nuevo ídolo de Universitario y revelación del fútbol peruano. Y también en su calidad de nueva atracción del público femenino. Porque al lado de Claudio Pizarro y Chemo del Solar, Marko Ciurlizza está entre los jugadores de la Selección más asediados por las adolescentes (y no tan adolescentes) peruanas amantes del fútbol. Aunque a veces se ruborice por ello.
El Tigre carismático
Su innegable carisma trasciende hinchadas en el Perú. No sólo los fanáticos de Alianza Lima lo tienen en buena estima, sino también los del archirrival Universitario -donde cimentó la mayor parte de su exitosa carrera en el fútbol peruano- y en general de todos los clubes locales. Y lo mismo ocurre con los hinchas del Botafogo, quienes lo han recibido de manera inmejorable y desde ya le han brindado su afecto gracias a las buenas actuaciones que ha redondeado desde los primeros partidos en el club brasileño. Se ha sabido ganar ese respeto en base a talento dentro de la cancha
Paulo Autuori (Alianza Lima, 2001; Botafogo, 2001)
"Marko es uno de esos pocos futbolistas que está capacitado para triunfar en cualquier cancha del mundo. Me habían hablado mucho y muy bien de él cuando llegué a Alianza a inicios del 2001, y tuvieron que pasar apenas unos días para darme cuenta de que no estaban equivocados y que hasta se quedaron cortos en los elogios. Es un jugador indispensable para el mediocampo de cualquier equipo y por eso no dudé en recomendarlo a la gente del Botafogo cuando llegué a este club. Estoy seguro de que va a triunfar en el fútbol brasileño".
Osvaldo Piazza (Universitario, 1998)
Marko Ciurlizza es un gran jugador. Desde el primer día en que llegué a la U y lo vi jugar, me di cuenta que se trataba de un futbolista diferente, que combinaba fuerza y técnica como muy pocos pueden hacerlo. Él reúne todas las características que necesita un crack de talla internacional y está en capacidad de jugar en cualquier cancha del mundo. Fue un verdadero lujo tenerlo bajo mis órdenes.
Roberto Challe (Universitario, 1999-2000)
Markito es un todo terreno. Puede rendir con el mismo gran nivel de siempre bajo cualquier circunstancia, ya sea en el llano, en altura, con frío, con calor, con sol o con lluvia. Otra de las cosas que me impresiona mucho de él es su gran capacidad de recuperación. La mayoría de jugadores tarda semanas en volver a su estado futbolístico habitual luego de una lesión, en cambio Marko sólo necesita unos cuantos días. Cuando le toca reaparecer, parecería como si no hubiese estado sin jugar tanto tiempo.
Juan Carlos Oblitas (Selección de mayores, 1998-99)
Es uno de los jugadores con más proyección que hay en el fútbol peruano. En un medio como el local, en el que existen tantos buenos jugadores en su puesto, él ha sabido hacerse de un lugar y brillar con luz propia. Sabe suplir muy bien su relativamente escasa estatura con una técnica, un estado físico y un sentido de la ubicación excepcionales. Además que es un profesional a carta cabal.
Teddy Cardama (Selección Sub-23, 1999-2000)
Jugadores como él aparecen muy de vez en cuando. A mi juicio, en la actualidad no existe ningún hombre en su puesto que siquiera se le acerque en el Perú, por personalidad, sapiencia, estilo de juego, disciplina táctica y mentalidad ganadora Por eso es que cuando lo tuve en la Sub-23 no dudé mucho en nombrarlo capitán del equipo.
Julio César Uribe (Selección de mayores, 2000)
Para mí, es el titular de la Selección Peruana en la posición de volante por derecha. Lamentablemente, una inoportuna lesión me impidió convocarlo para los dos últimos partidos del año. De no mediar ningún inconveniente, es casi un hecho que apele a su concurso para los encuentros del 2001. De seguro que será un elemento muy útil para el equipo.
Marko Ciurlizza anhela lograr un nuevo título con Alianza Lima
Lima (Delgol.com).- La idea de que Alianza Lima consiga el título este año no es una idea remota, y eso lo sabe bien su volante Marko Ciurlizza, quien de conseguirlo se adjudicará el octavo trofeo de su carrera (tres con la U y cuatro con Alianza Lima), igualando así al ídolo crema José Luis El Puma Carranza.
Quiero tener una muy buena liguilla y ayudar al equipo para alcanzar el campeonato a fin de año, manifestó el volante.
Uno siempre aspira a salir al extranjero, pero a mi edad, mi mayor motivación es regalarle más títulos a Alianza y seguir sumando campeonatos en el fútbol peruano. La consigna es ser campeón y alcanzar mi quinto título con Alianza. Ojalá pueda lograr diez títulos, acotó.
Respecto a la posible contratación del paraguayo Edgar González, quien vendría a luchar un puesto con él, dijo: Si es para sumar, bienvenido sea. Nunca tuve problemas porque vengan otros jugadores en mi puesto. Este es mi noveno año en Alianza y siempre que trajeron jugadores hubo una competencia sana.
Ciurlizza no fue considerado por el técnico Gustavo Costas en el inicio del campeonato, sin embargo ahora goza de toda su confianza.
De hecho hubiese querido jugar más, pero el técnico no siempre me tenía en cuenta. En los últimos partidos me tocó ser titular y creo que no desentoné. Cuando estás bien físicamente, mejoras. La continuidad me dará el rendimiento que busco, manifestó el popular Tigre al diario Depor.